Un acto de misericordia puede transformar una vida.
El Ministerio de Misericordia nace del llamado a amar y servir al prójimo de manera práctica y solidaria. Su labor está enfocada en acompañar, asistir y brindar apoyo a comunidades y personas en situación de vulnerabilidad, escasos recursos o condición de calle.
A través de acciones concretas como: ayuda humanitaria, acompañamiento, escucha y servicio, buscamos reflejar el amor de Dios, dignificar a cada persona y generar esperanza donde más se necesita.
Además del servicio voluntario, este ministerio se sostiene gracias a la generosidad de quienes deciden aportar con recursos que permiten atender necesidades reales. Invitamos a donar víveres, alimentos no perecibles, útiles de aseo personal, prendas de vestir nuevas o usadas en óptimo estado, así como juguetes en buen estado, destinados especialmente a niños y familias en situación de vulnerabilidad.
También puedes apoyar mediante un aporte económico, el cual es administrado con responsabilidad para la compra de insumos, atención de emergencias y desarrollo de acciones solidarias en comunidades y personas en situación de calle. Cada donación, grande o pequeña, se convierte en una oportunidad para llevar ayuda concreta, dignidad y esperanza a quienes más lo necesitan.
Te invitamos a sumarte a este ministerio, ya sea sirviendo, colaborando o apoyando las iniciativas que se desarrollan.
El que tenga dos mantos, comparta uno con quien no tenga nada que ponerse. El que tenga comida, compártala con quien no tenga nada que comer.
Lucas 3:11